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martes, octubre 30

El Fin del Principio, parte v. El Gran Emo, La lagartija y la esponja...

Haré un resumen comprimido del capítulo anterior:

http://historiasabsurdasysinsentido.blogspot.com/2007/08/el-fin-del-principio-parte-iv-el.html

Abs,tioluchoyociofueronculpadosdecrimenesquenocometieronylaopinionpublicalosquisolinchar.
Seescondieronenelmuseodehisteria,perdon,historianatural.Coincidentementelaligadelmalllegó
almuseoenbuscadeunallaveparaabrirunextrañocofreanterioralaepocapreincaica.Hubounabatalla
enlacualnuestrosamigossalieronperdedoresdebidoaquelafórmuladeladraSuitfavorecióalaligadel
malaumentandosuspoderes.Sucubusllenóelmuseodeexplosivosc4caserosylovolóconnuestros
amigosenelinterior.Estofuetransmitidoporcadenanacional,porlaseñalinternacionalytvonline...
lamasaperturbadadejódeestarlo(porelmomento)ycomenzóallovercopiosamenteenlaciudad.

Segundos antes de la explosión... — ¿Este es nuestro fin? —dijo un desolado Ocio.
Abs, medio aturdido, solo balbuceaba algunas palabras incoherentes...
—Pobre sobrino— lamentaba Tío Lucho. —Está delirando.Un botón de radio control hizo “clic”. Todo el museo explotó, dejando enterrados a tres seres cuya última duda existencial fue: “que es lo que hicimos mal...”Después de la explosión hubo silencio. Todo el mundo, incluso la liga del mal se fue retirando lentamente. Comenzaba a llover nuevamente en la capital.

Todo fue blanco. Luego todo fue negro. La sensación fue la de estar siendo absorbido como la luz en un agujero negro. Los segundos se hicieron eternos... pero fueron solo segundos, quizá milésimas. De pronto la masa se transformaba en energía. Curiosamente no dolía. “¿Así se siente morir?” pensó Ocio. De pronto todo se detuvo. La sensación de estar viajando por un vórtice cambió por la de estar detenido sobre tierra firme.

Ocio comenzó a abrir lentamente los ojos. Vió a Abs tendido en el piso. A Tío Lucho sobándose el trasero... el resto del panorama era... desgarrador.

Un simple vistazo a lo que estaba frente a sus ojos habría desquiciado a cualquiera (pero Ocio no era cualquiera, era el gran Capitán Ocio: Paladín de la justicia y admirador de la buena ciencia ficción). El mundo en el cual se encontraban era absolutamente distinto al que conocemos. Un cielo eternamente rojo, sin nubes ni sol, se extendía mas allá de donde la vista alcanzaba. No había atisbo de plantas o animales... solo rocas y... esos extraños entes que iban y venían sin un rumbo fijo. Entes de extraños peinados, piercings, tatuajes, rostros pálidos, ojos profundamente depresivos... y apariencia de “nada me importa en esta vida de mierda”

— ¡Esto es el infierno! —dijo Ocio, sin poderlo creer...
—Yo diría que no —dijo Tío Lucho, rascándose la panza... —Créeme que yo he estado en el infierno y no es así... es mas lúdico. Esto es apatía púra... ¿no te recuerda a un programa de Eva Gómez...?

Abs seguía inconciente. Ocio trató de pedir ayuda a aquellos extraños e indescriptibles seres. Pero estos no respondían. Estaban en un estado de trance perpetuo. A lo lejos se divisaban los familiares restos de una construcción... una antigua torre de telecomunicaciones... enterrada hasta casi su cima. Pero era reconocible...

—No puede ser... —Tío Lucho abría inmensamente los ojos tratando de ordenar las ideas
—La torre entel!!! —Ocio cayó de rodillas. —lo hicieron... estos malditos lo hicieron!!!

De pronto los extraños entes salieron de su errático deambular y fijaron sus feroces miradas en nuestros amigos...

—Será mejor que escapemos— dijo tío Lucho. Levantaron entre los dos a Abs y comenzaron a correr en dirección opuesta a los entes... pero eran demasiados... salían de una y otra parte, no había donde ir...
— ¡Rápido, por acá! — gritó una lagartija gigante apareciendo detrás de unas ruinas. No hubo mucho tiempo para pensar, le hicieron caso. La comenzaron a seguir por unos ocultos pasadizos que se descendían al subsuelo. Nadie decía nada. Solo Abs, comenzando a despertar balbuceaba algo del espacio-tiempo que nadie entendía.

Después de adentrarse algún tiempo en las profundidades de la tierra, tío Lucho y Ocio no pudieron menos que asombrarse con lo que aparecía ante sus atónitas miradas. Una ciudadela asentada en el subsuelo de la tierra... era el antiguo centro de Santiago que tanto conocían... la biblioteca nacional, la moneda, la base de la torre entel y el cerro Santa Lucía, que se enterraban en el techo de la bóveda que abrigaba los edificios. Los habitantes eran mas extraños... cientos seres zoomorfos poblaban esos edificios y vivían como podían. Habían lagartijas, perros, cucarachas, hormigas, gatos, palomas, etc., etc., etc.

La lagartija gigante los condujo hasta un edificio en donde tenía su modesto departamento.

—Pónganse cómodos— les dijo a los héroes. Luego agregó —Ustedes no son de aquí. Son humanos normales, eso no es posible. ¿De donde vienen?
— ¿Por qué no es posible?, ¿aquellos de arriba no son normales? — preguntó el tío.
—Esos son EMOS... humanos que han vivido por siglos bajo el influjo del GRAN EMO.
— ¿Siglos?, ¿en que año estamos? —preguntó Ocio.
—En el 2553 DC, ¿no lo sabían? ¿Quiénes son ustedes?

Tío Lucho pidió algo de beber ya que la historia sería larga, le pasaron algo que gloriosamente sabía a cerveza artesanal y que por salud mental no quiso saber que era. Le contó a la lagartija gigante de la liga del mal, del árbol mutante, de la momia, de la explosión. La lagartija iba abriendo más y más los ojos, asentía y parecía comprender por primera vez muchas cosas.

—Entonces ustedes vienen del pasado!!! —dijo la lagartija.
—tal parece que si—dijo tío Lucho, rascándose la cabeza — ¿Cómo?, ni idea...
—Fui yo— dijo Abs, un poco menos aturdido y sobándose el coxis.
— ¿Tú? — preguntó Ocio...
—Antes de explotar, intenté una tele transportación. Al parecer la onda expansiva nos llevó un poquitín más lejos de lo presupuestado... jeje.
—Ahora me toca a mí relatarles una antigua historia que me contó mi abuelo y que a su vez se la contó el abuelo y así... a través de los tiempos— dijo la lagartija abriendo una de esas extrañas cervezas.

En algún momento del pasado, un hombre cegado por su afán de venganza liberó un antiguo poder que había permanecido encerrado en un cofre. Esa fue la perdición de la raza humana pues el GRAN EMO fue liberado y cubrió a los hombres antiguos con su velo de oscuridad y desesperanza. Los transformó en los seres sin voluntad que son ahora. Muchos intentaron detener al GRAN EMO y perecieron en el intento. El GRAN EMO perpetuó y extendió sus dominios por todo el planeta. Unificó a las clases gobernantes en un solo movimiento llamado “Gordismo-Alianzismo”. Utilizó crueles sistemas de sometimiento como el... eh...“Trans-anti-algo”. Dicen que era horrible, la esperanza y la voluntad de las personas se perdió frente a tal tortura. Utilizó la televisión para hacerles creer a todos que todo estaba bien y crearles falsas expectativas... luego les hizo ver la verdad en un golpe maestro. Todos quedaron reducidos a estropajos humanos sometidos al poder de su oscura y perversa mente.

Poco a poco, nuestros amigos se enteraron con horror como el futuro había sido convertido en un infierno en la tierra. Los únicos que se salvaron fueron los seres con mas sentido común y con el más alto sentido de supervivencia... los animales y algunos NERDS. Se alejaron del hombre y dejaron que la evolución hiciera el resto.

— ¿Nunca han encontrado la forma de detener al EMO? —preguntó Ocio.
—Ya dejamos de buscar, pues vivimos en paz en nuestros cubiles subterráneos.
— Pero, ¿No les gustaría poder disfrutar de la luz del sol? —insistió Ocio
—Es un precio que tenemos que pagar a cambio de vivir en paz.
—El museo... el de historia natural... ¿se podrá llegar a sus ruinas? —preguntó Abs.
—Si, claro yo los puedo llevar. Por cierto... sabías que me pusieron el nombre de un tataratataratatara...tío?...
—¿Si?...¿Y como te llamas?
—Absurdo Lagartijo!!! —dijo la lagartija— soy descendiente tuyo. Jajajaja.
—Oh... cielos... no quiero saber... —dijo Abs imaginando a algún tío de él, metiéndose con un reptil...

Absurdo la lagartija llevó a nuestros amigos a las ruinas del museo. Estaba todo mucho mas derruido. Abs trataba de concentrarse para poder manejar la realidad del espacio-tiempo. Muchas veces había logrado tele transportarse a lugares distantes... pero no a otras épocas. Estaban en el punto de partida del viaje. Solo tenía que saltar en el tiempo. Pero como...
—Nos haría falta una explosión como la primera —dijo Ocio.
—No es posible, acá no manejamos explosivos —dijo la lagartija un poco incómoda.
—Yo me podría encargar si me consigues más de esa cerveza —dijo Tío Lucho, un pelín chispeado por las 5 que ya se había tomado.
—Yo me encargo —dijo Lagartijo y se marchó en busca de las “municiones”

Pasó un rato, luego otro y al final del tercer rato, la lagartija apareció con un barril de la mas rica, rara y espumosa cerveza artesanal. Tío Lucho no se hizo esperar y se puso a tomar.

—Piensa lanzar un eructo gigante!!! —dijo Ocio —Pero eso puede provocar que se derrumbe el cielo sobre toda la ciudad...
—Es cierto —dijo Abs. Luego se dirigió hacia la lagartija. —Eres Absurdo Lagartijo. Y si eso es cierto deberías tener la facultad de manejar la realidad.
— ¿Qué yo queee?... —dijo la lagartija asombrada —Yo solo soy una simple y respetable lagartija.
— ¡Que bah... eres de la familia! —gritó Abs arrojándole una piedra. La lagartija se puso a la defensiva...
—Hey... no me arrojes cosas!!!
—Vamos!!! Defiéndete bicharraco!!! —gritó Abs, arrojándole palos y mas piedras. La lagartija solo atinó a soltar su cola...
—Viste lo que me hiciste hacer!!!
—Defiéndete... supi!!! Pua pua pua... gallina!!!

La lagartija de pronto deseó no ser atacada y las piedras comenzaron a rebotar a unos centímetros de ella.

—Un campo de fuerza!!! —dijo Ocio.
—Lo sabía. —replicó Abs. Absurdo Lagartijo no cabía en su asombro. Tío lucho estaba ya medio ebrio y listo para lanzar un megasónico eructo...

—Bien... es hora de despedirnos —dijeron los héroes a la lagartija. —Si todo va bien, volveremos a nuestro tiempo y restauraremos el futuro. Podrán vivir todos en paz y armonía mirando el sol y las estrellas... (snif... que lindo ¿no?). Se fundieron los cuatro en un abrazo.

Lagartijo no tuvo que concentrarse tanto para lograr una esfera de fuerza que elevó a los tres amigos por sobre el suelo. Abs se concentró en volver a casa. Unos zapatos rojos le aparecieron a Ocio...

—Debes ayudarme golpeando los tacones!!! —gritó Abs.
—Esto es ridículo —dijo Ocio.
Tío Lucho no aguantó más y comenzó a lanzar su mas grande y sonoro eructo dentro del campo de fuerza. Lagartijo tuvo que usar toda su concentración en aguantar el poder generado en el interior de la esfera de energía.

— ¡¡¡Ahora Ocio!!!
—No hay mejor lugar que el hogar, no hay mejor lugar como el hogar... clap, clap —Ocio golpeó los tacones. La esfera explotó lanzando a lagartijo varios metros hacia atrás. Luego hubo una pequeña implosión y solo un punto de luz quedó flotando en el aire por unos segundos.

—Adiós amigos... —dijo Lagartijo.
N de A: agradecimientos mi cumpa "iluso", sin su valiosa ayuda no habría salido nunca la V parte de esta heroica y absurda saga.

jueves, agosto 2

El fin del principio parte IV: El Triunfo de la Mariposa

En el capitulo anterior:

http://historiasabsurdasysinsentido.blogspot.com/2007/07/el-fin-del-principio-parte-iii-oscuros.html

Hace mucho tiempo atrás... Un científico respetable había conseguido lo imposible. Había logrado controlar absolutamente toda energía electromagnética y electrostática, tanto de la naturaleza como la generada por el hombre. Se había hecho merecedor de una nominación al premio Nóbel de física. Contento con la nominación y seguro que esta vez ganaría y reconocerían su trabajo, decidió tomar unas cortas vacaciones que cambiarían toda su vida... Se fue a una isla desierta con su mayordomo. Alejado del trabajo en laboratorio, tuvo tiempo de descubrir “cosas nuevas” con la ayuda de Rodolfo... Lamentablemente, el círculo de científicos, siempre envidiosos, usaron su affaire homosexual para desprestigiarlo y robarle el Nóbel. Rodolfo no pudo con la vergüenza y se suicidó. El científico desapareció en extrañas circunstancias, no sin antes jurar que se vengaría de este cartucho y conservador mundo.

—Maestro, es hora— dijo Cyberpungator sacando de su obnubilación a Butterfly. El alado villano tomó un pequeño y antiguo cofre y lo guardó en su cartera con sumo cuidado.
— ¿Nuestros contactos en los poderes fácticos hicieron lo que se les pidió?
—Si maestro— contestó cyber, —en estos momentos debe estar apareciendo en los medios de comunicación...
—Bien... muy bien...
—“Al museo”— susurró en la mente de la mariposa humana, una voz fría y triste, pero no menos amenazante.
— ¡Al museo muchachos!, debemos conseguir “la llave”.

En esos momentos en todos los canales de televisión aparecía una noticia impactante... Abs, Ocio y Tío Lucho aparecían como responsables de asesorías mulas a gendarmería, con sobresueldos excesivos por trabajos en el MOP, como gerentes generales de Codelco, como los dueños secretos de Celco y como autores intelectuales del Transantiago... La presidenta llamaba a conferencia en cadena nacional pidiendo sus cabezas... congelaron sus cuentas y hasta el carné de socio honorario de La piojera a Tío Lucho. Todo Chile volcaba su odio contra nuestros amigos.

Tuvieron que correr para salvarse de la furia ciudadana... No entendían que sucedía con la gente. El público chileno pasaba del amor al odio... (Bueno, eso es común) y no sabían la causa. Sólo atinaron a ir al único lugar de la ciudad donde nunca va nadie. Ahí podrían averiguar que diablos pasaba. Ahí podrían esconderse sin temor. Se dirigieron al Museo de Historia Natural.

—Maldición, no entiendo que les pasa a todos— maldecía Abs. Ocio sintonizaba las noticias en el visor de su casco y proyectaba la imagen hacia una pared.
—Creo que nos culpan de muchas cosas.
—Yo ni siquiera gano 300 lucas al mes!!! —se lamentaba Abs. —¿Cómo pueden creer que nosotr...?
— ¡Cancelaron mi carné de socio de la piojera, malditos bastardos! —gritaba Tío Lucho.
—Esto es obra de los secuaces de Butterfly...— decía Abs.

En esos momentos los vehículos de la liga del mal llegaban al Museo de Historia Natural.
—“la mano de la momia...” —indicaba una voz en la cabeza de Butterfly.
—Al segundo piso rápido— ordenó el misógino villano.

Abs, Ocio y Tío Lucho observaron como los villanos ingresaban al museo. Decidieron ser cautos y seguirlos de cerca. Todo era muy extraño... villanos en un museo???

Cyber rompió el vidrio que los separaba del niño momia. Oráculo se acercó al cadáver antiguo y hurgó en sus ropajes. Nada.

—“La mano”— susurró la voz en la mente de Butterfly. —Busca en la mano.
—Pero maestro, se romperá.
—Solo haz lo que te digo— gritó Butterfly lanzando un doloroso rayo a Oráculo. Éste gritó de dolor, se mordió su rabia y comenzó a romper la mano de la momia. Una llave antigua como el mundo apareció. Oráculo de pronto comenzó a temblar... —¡estaba vivo!— gritó... —Este niño estaba vivo al momento que lo encontraron!!!

—¿Que dice? —susurró Ocio —¿que la momia estaba viva?
—Al parecer si, existe la teoría que ese niño estaba vivo cuando lo encontraron en el cerro el plomo— replicó Abs.
—¿Cómo es posible? —preguntó Tío Lucho.
—Se cree que los incas conocían las técnicas para conservar las personas en animación suspendida. Dejaron niños como vestigios para las generaciones futuras. Se dice que dormían a niños con hojas de coca y los colocaban en cámaras ubicadas a aprox. 5000 metros de altura pues a ese nivel se daban las condiciones de presión y humedad ideales. En las cámaras colocaban figuras, alimentos y otros artefactos, entre ellos era característico encontrar un sapo al lado del niño.
—¡Hay un sapo que hiberna hasta 12 años enterrado en hielo y dormido por sus propios venenos!— dijo Ocio.
—Eso es correcto. Eso lo conocían los incas de antes de la llegada de los españoles. Dejaron esa pista. Han encontrado más momias en las mismas condiciones. Es curioso, cuando las han encontrado están intactas, tienen sus órganos internos, la piel, no les falta nada. Se cuenta que cuando el arriero encontró el niño en el cerro a 5000 metros de altura y lo removieron pesaba 35 kilos, lo bajaron a una cueva a 4000 metros de altura y curiosamente en nueve días bajó de peso hasta unos 15 kilos. Culparon al viento cordillerano de resecar el cadáver. Cuando lo bajaban del cerro dicen que emanaba aceite y sangraba por los oídos.
—Eso no es común en una momia— comentó Tío Lucho.
—Por su puesto que no. Si la teoría es cierta, ese niño fue conservado en animación suspendida, por las civilizaciones antiguas, con algún objetivo y en espera de que las generaciones futuras pudieran reanimarlo...
—¡Miren!, algo están sacando del cadáver— susurró Tío Lucho. —Al parecer es...
—...una llave— replicó Ocio, utilizando el zoom de su visor. —Es una llave muy antigua, con extrañas inscripciones...
—Y debe ser por ella que la liga está acá. Esa llave debe abrir algo, quizá una puerta— Abs no pudo quitar de su mente esos ojos de vacío que había visto... la llave debía ser la clave.
—Debemos obtener esa llave— dijo.

Un eructo se escapó de Tío Lucho... uno de los buenos... que lanzó a Emesis y a Lady Cachalote contra las vitrinas del museo.

—Ups sorry!!! Me puse un pelín nervioso...

—Por la llave!!! — gritó Ocio.

Los tres héroes se abalanzaron sobre los villanos. Pero no contaban con que la liga tenía la ventaja. Habían tomado la fórmula potenciadora de la Dra. Suit, aumentando sus poderes tres veces por lo normal. Tío Lucho encandiló al Dr. Sucubus con su diente de oro, aceleró para asestarle un puñetazo a la cara, pero su golpe fue detenido por Cyber, que en una diezmilésima de segundo atrapó el puño de tío causándole un dolor impresionante y cual monigote de trapo lo arrojó contra unos pilares del museo...
—¡Tío nooo! — Abs trató de frenar la caída del Tío sin éxito pues Oráculo lo atrapó en un campo de fuerza mental y comenzó a asfixiarlo achicándolo hasta hacerlo colapsar.

Ocio esquivaba ágilmente los rayos lanzados desde los anillos de Butterfly. Concentró sus fuerzas en una arremetida contra la mariposa. A una velocidad asombrosa lo embistió lanzándolo contra Cyber... pero en ese instante el trasero de Lady Cachalote aterrizaba sobre él dejándolo fuera de combate.

En las afueras del museo se concentraba la prensa noticiosa, los reporteros de farándula, policía de investigaciones, carabineros, dos carros de bomberos, una ambulancia del Sapu, representantes de partidos políticos, del clero, el team koala, prensa escrita, un ministro en visita y cientos de chilenos. Todos alertados por el llamado telefónico de un guardia, que sacaba cuentas de cuan rico y famoso se haría por la noticia...

Tío a duras penas y con lágrimas en los ojos, se acercó a sus sobrinos que yacían inconcientes.

Emesis lanzó un ligoso y asqueroso ataque vomitivo que inmovilizó a nuestros amigos. Afuera el país clamaba por las cabezas de los tres héroes. Butterfly se asomó a las afueras del museo.

—Ciudadanos... — gritó. —¡Hemos capturado a los responsables de que el país esté como está! ¡Es tiempo de que paguen con su vida todo el daño que les han provocado!
—Siiiiiiiiii!!! —gritó la masa furiosa.
—¡Esta será la tumba de estos individuos que se hacían llamar héroes!

Sucubus había colocado explosivos C4 por todo el museo. Todo el mundo retrocedió.

—¿Este es nuestro fin? —dijo un desolado Ocio.

Un botón de radio control hizo “clic”. Todo el museo explotó, dejando enterrados a tres seres cuya última duda existencial fue que es lo que habían hecho mal...

Después de la explosión hubo silencio. Todo el mundo, incluso la liga del mal se fue retirando lentamente. Comenzaba a llover nuevamente en la capital.




...Esta historia continuará...



-¡Hey... que historia mas triste!... ¿por que los mataste?
-Yo no he dicho que estén muertos.
-Pero con tanto C4 debería haber quedado un crater... obvio que murieron!!!
-Lo que pasa es que has perdido la fé.
-Solo trato de ser realista... los buenos siempre ganan en otros paises. Acá mueren desprestigiados...
-Creo que debes esperar a la continuación...
-Creo que debieran patearte el trasero por cruel.

jueves, julio 19

El fin del principio parte III. Oscuros presagios.

En el capítulo anterior...

http://historiasabsurdasysinsentido.blogspot.com/2007/06/el-fin-del-principio-parte-ii-la-liga.html

La liga del mal se había reunido. Planeaban el último asalto, el definitivo plan con el cual se apoderarían de la ciudad y... del mundo.

—Doctora. Es hora de que sepa para que fue secuestrada—. Butterfly caminaba alrededor de Elena, la cual había sido provista de un collar explosivo conectado a su sistema nervioso.

—Para asegurarme que cooperará con nosotros, le hemos colocado un sistema explosivo que se activará al momento que las sinapsis de sus pensamientos detecten grados altos de rebelión... o sea, su cabeza volará en mil pedacitos si no coopera... Jajajaja... una invención mía y de Oráculo, acá presente.

Un hombre alto, delgado, de enroscados bigotes y con aires místicos, sonrió e hizo una reverencia.

— ¡Basta de palabras maldito amanerado!, ¡qué quiere de mi! El collar comenzó a bip-pear. Elena tuvo que controlarse.
—Mmm, veo que ud. es muy directa Doctora Suit—. Butterfly acercó su rostro al de la doctora. Elena pudo ver la maldad detrás de ese excesivamente maquillado rostro. —Necesito sus conocimientos pues no he tenido éxito en mi fórmula potenciadora.
— ¿Es usted impotente? — preguntó ingenuamente la doc. Estallaron risas y cuchicheos por todos lados. Butterfly comenzaba a ponerse rojo como el esmalte de sus uñas...
— ¡Basta! — bufó. —Necesito potenciar nuestros poderes...


En el otro lado de la ciudad tres hombres comenzaban a prepararse para una gran batalla. Tío Lucho sacaba su traje de hilo, su sombrero alón y sus zapatos de charol, todos de un impecable blanco. Hasta su diente de oro relucía como nunca antes. Ocio, pulía su armadura y se aseguraba que todos los aparatos electrónicos contenidos en ella, funcionaran a la perfección. Llamó a sus hijos para decirles todo lo que les amaba.

Abs... abs... estaba absorto en sus pensamientos. Arrodillado frente al altar en memoria de su maestro, rezaba y encendía inciensos. Había algo que le incomodaba. Algo no encajaba en todo esto. Butterfly Surprise no era alguien que gustara de trabajar en equipos grandes y ahora se encontraba a la cabeza de la legión del mal... eso era muy curioso. Quizá había alguien más... alguien más allá de Butterfly... pero... ¿quien? Cerró sus ojos. Trató de ver mas allá de lo evidente...

...oscuridad... no era oscuridad... era algo mas... ni siquiera la oscuridad estaba presente... ni siquiera el silencio... era la nada... era el vacío apoderándose de todo... y en medio de ese vacío, de esa nada... la sombra de unos ojos muertos... unos ojos que podrían desafiar a la misma muerte... lo miraban... tratando de devorarle...el alma...

Abs logró salir del trance... pero no pudo hablar... el terror se había apoderado de él. Calló, pues no hubiese podido explicar lo que sintió.

Ocio y tío Lucho le vieron emerger de la habitación casi como un autómata. Las miradas de los amigos se cruzaron... una oscura idea apareció en sus corazones... quizás no volverían a verse nunca más.


En la guarida de la liga del mal, la fórmula potenciadora era exitosamente mejorada. Elena M. Suit lloraba desolada en su celda. La liga del mal, era más poderosa que nunca. Los Supervillanos: Oráculo, Emesis, Lady Cachalote, Cyberpungator, Master Galleta, Dr. Sucubus, Butterfly Surprise, seguidos por una treintena de extraños y poderosos seres (a saber: políticos, empresarios y jueces) salían de su guarida, desafiantes, a conquistar la ciudad y después... el mundo...


—Qué Dios nos proteja—. Se persignó Tío Lucho. Ocio y Abs le imitaron.

...Salieron al frío implacable de un día de invierno que se esforzaba por ser el mas frío de todos, solo con el objeto de ser recordado en el futuro... en un futuro lejano e incierto.

miércoles, junio 13

El fin del principio parte II... la liga del mal.

El cyborg se abría paso por oscuros callejones. La Dra. Elena M. Suit había entendido que sería inútil malgastar sus fuerzas tratando de safarse de su captor. Había decidido esperar el mejor momento para escapar. Lo que no sabía era que sería testigo de la más grande reunión de villanos en la historia del país (claro, sin considerar las reuniones diarias del senado y la cámara de diputados).

Cyberpungator abrió la pesada puerta de metal al final del callejón más oscuro y peligroso de la ciudad. Tan peligroso era que ni los del gremio de LACOCA (ladrones, carteristas y cogoteros) se atrevían a transitar. En el interior, el ambiente estaba denso y en penumbras. Olía a una extraña mezcla de incienso, tabaco y sopaipillas fritas en aceite recalentado mil veces. Las extrañas miradas de los que estaban reunidos a la mesa, iluminada solo por una lámpara colgante, quedaron clavadas en los recién llegados.

—Dra. Suit, sea bienvenida. Perdone que le hayamos traído de esta forma. Nos vimos en la necesidad de secuestrarla, pues voluntariamente no habría asistido a nuestra reunión. Además que el secuestro se nos da muy bien.

La voz provenía de un regordete individuo con un particularmente andrógeno modo de vestir y que ostentaba lujosos anillos en cada uno de los dedos de sus manos.

La doctora aprovechó un descuido de Cyber y haciendo una finta corrió hacia la puerta. Pero no pudo abrirla. Todos los presentes estallaron en risas malévolas. El regordete de los anillos comenzó a volar lentamente provisto de unas curiosas alas de mariposa hechas de energía electrostática. De uno de sus dedos lanzó un rayo tractor que capturó a la doc y la atrajo hacia si.

— ¡Quien es usted, que quiere de mi!- gritó la doc.
—Sabrás todo a su debido tiempo querida. Por ahora puedes saber quien soy. Soy...


—...Butterfly Surprise, tiene que ser él... ese gay hidep...—. Ocio estaba rojo de rabia.
—Calma, calma sobrino— dijo Tío Lucho. —No te agites tanto!!!
— ¿Si no quien más? —agregó Absurdo. —Fue él, el que convenció a Cyber que se pasara al lado oscuro. Y fue él quien lo unió a Lady Cachalote, la cual utilizó sus “masas grasosas” pa’ engrupírselo... si de solo imaginármelo... puaj!!! Cof cof cof... guaaaakkkk!!!
—Pobre Cyber... era un buen muchacho— Tío lucho aún le tenía estima.

Un gordo y lustroso guarén (rattus norvegicus) entró chillando a la oficina de la LCHS. Tío Lucho se alegró de verlo: — ¡Sancho, que gusto de verte!
Pero el guarén al parecer no traía buenas noticias. Frente a cada chillido la cara de Tío Lucho se iba ensombreciendo.

— ¿Qué pasa Tío? —preguntó Abs.
— Si, ¿Qué está diciendo? —Preguntó Ocio. —No logro entender su acento.
—Es que está hablando en coa... muchachos. Malas noticias.
— ¿Malas?.
—Muy malas, terriblemente malas. —Sancho dice que las ratas informaron movimientos extraños en el callejón de la mueeerte.
— ¿de la muerte? —preguntaron a coro Ocio y Abs.
—Nop... de la “mueeerte” —recalcó el tío.
— ¡Oh cielos! —dijo Ocio. Abs comenzó a sudar frío.
—Eso no es lo peor. Sancho dice además que vieron entrar a Cyberpungator con una rehén. Eso significa que Butterfly también está ahí.
—Y Lady Cachalote —dijo Ocio.

En ese instante sonó el teléfono. Abs contestó. Algo escuchó que lo dejó pálido, casi más blanco que el wc.

—Era la tía Yoli Sultanda. Dice que sintió perturbaciones en el equilibrio de la ciudad. Quiso averiguar de donde provenían...
—....Y???... —Preguntaron, medio angustiados, Ocio y el tío.
—La bola de cristal estalló.
—Ohhh!!!
— ¿alcanzó a ver algo? —preguntó tío Lucho
—Sip... el callejón de la mueeerte...
—Solo puede ser una cosa... —dijo tío Lucho. —...La liga del mal se ha reunido.

Afuera, en la ciudad, comenzaba a llover copiosamente...

viernes, junio 1

Capitán Ocio...El fin del principio

Nuestra historia comienza en otra dimensión... ok, en otro blog... en estos links para ser más precisos:


...lanzando una ráfaga de maldiciones malditas a todos los malechores del mundo que gustan de escapar bajo tierra, logró levantar la tapa. Se detuvo unos instantes intentando recuperar el aliento y su mirada se desvió al negro abismo que lo esperaba.
-Joder, las cosas que uno debe hacer como héroe... voy a exigir un aumento de sueldo por esto.
Y así nuestro valiente heroe penetró en la oscuridad de los alcantarillados...
En el otro lado de la ciudad Abs y tío Lucho jugaban strippoker en parejas, contra unas vecinas, parvularias universitarias, una rubia y otra colorina, de 24 y 26 años respectivamente. Abs comenzó a sudar y a tragar saliva. Su manzana de adán subía y bajaba. Estaban empatados en ropa interior. Abs no tenía nada, ellas se veían muy seguras... tío Lucho sonreía maliciosamente... Abs vió cuando las malas cartas del tío se transformaban mágicamente en un full de ases...
Realmente era muy extraño. Los alcantarillados de Santiago nunca habían sido de un gran diámetro. Sin embargo, contra toda posibilidad física, Ocio caminaba por lo que parecía ser un gran túnel. Con la visión nocturna y con el sistema infrarojo activado de la máscara, caminaba sin problemas siguiendo unas grandes huellas. Las ratas se veían como siluetas rojas del porte de un coipo (Un gato podría haber sufrido un ataque de pánico al verlas). Parecían indiferentes ante la presencia de Ocio. Y la verdad es que era así. Estaban acostumbradas a cosas mas perturbadoras... cosas que es mejor no nombrar...
Scuash, scuash... el ruido de unas pisadas se perdían en la oscuridad del tunel. Era un sonido como de ramas cayendo en el agua. El ente avanzaba por los túneles con su víctima desmayada en los brazos. Buscaba, buscaba... el pasadizo secreto debía estar cerca. Luego la guarida... y luego...
Algo no olía bien... en el sentido figurado de la expresión puesto que en el sentido literal olía como tierra húmeda... si... olía como cuando Ocio, de pequeño, se adentraba en los bosques lluviosos a colectar insectos. El agua se empezaba a acumular en la parte baja del alcantarillado haciendo desaparecer las huellas. Pero no necesitaba ya de la tecnología, no... solo se limitó a dejarse guiar por su nariz.
-¡Un pasadizo secreto!... cielos!!!- empujó unos bloques de concreto que sedieron muy fácilmente.
Un grito desgarrador surgió desde el interior del estrecho pasillo que se abría frente a él. Un grito de mujer... Ocio corrió. Uno piensa que los héroes tienen la mente fría y lo único que piensan durante un combate es encontrar el punto débil del enemigo...
Ocio pensaba en que debía haber comprado esa cinta de música con mensajes subliminales para bajar de peso, pues el estrecho pasillo solo le permitía avanzar de frente y ante un ataque no le quedaría mas remedio que afrontar el peligro. Más nada sucedió. El camino se abría a una gran bóveda que increíblemente estaba adornada con las más bellas expresiones artísticas renacentistas. Murales de la creación pintados en el techo, cuadros, esculturas, pilares ricamente orlados... todo cubierto con una frondosa vegetación. Ocio estaba parado justo en medio de la bóveda, girando, observándolo tódo con la boca abierta.
Otro grito lo sacó de su ensimismamiento. Giró a la izquierda y lo vió... el ente, un viejo árbol con el aspecto de tener todos los años del mundo , una bella mujer trigueña... una gran mano-rama tratando de atraparla.
-¡HEY... déjala!- gritó Ocio con autoridad.
Una rama lo golpeó por respuesta. Lo cogió por un pié y lo lanzó hacia el cielo de la bóveda. Ocio era obeso, si, pero conservaba su mítica agilidad y reflejos. Giró sobre si mismo, amortiguó el golpe con las piernas en el techo, las flectó para impulsarse y lanzar un ataque aereo. Sus puños golpearon la madera del ente, el cual cayó estruendosamente.

-DÉJAMEEEE- gritó una ronca voz, se asemejaba al sonido de la madera crepitando en el fuego -NO ENTIENDESSSS!!!

El árbol se levantó furioso. Lianas del ancho de una cuerda bungee se proyectaron hacia en héroe, el cual luchó por liberarse. Pero era tarde... Un pie tan grande como una vivienda básica del serviú (o sea no tan grande), lo aplastó contra el mármol del piso... una y otra vez...
El árbol de pronto frenó... -NOOOO... BASTA!!!- se dijo. Levantó su pié y vió a Ocio inmóvil. Su mirada se ensombreció por la tristeza. Se arrodilló ante su víctima. -PERDONAME... NO DEBISTE TRATAR DE DETENERME, NO QUISE HACERTE DAÑO, NO QUISE MATARTE... Quizo decir eso pero su voz se escuchaba como las hojas en otoño, mecidas por el viento de abril.
Trató de coger con sus ramas a Ocio pero no pudo desprenderlo del piso, pesaba demasiado. Oció abrió lentamente los ojos. Había utilizado su poder de imitación para fusionarse con el mármol y no salir dañado por el ataque. Se reincorporó. Se estiró hasta hacer crack. Se rascó la cabeza.
-Déjame entender. ¿No eres de los malos?
Árbol lo miró sorpendido. -¿PUEDES ENTENDER LO QUE DIGO?
Ocio podía enterder . Era uno de sus más amados poderes, tenía la capacidad de entender y hacerse entender en todos los idiomas de todo el universo. Su padre siempre le reprochó que hubiera optado por ser héroe y no haber ganado millones como traductor o político.
Otro grito de la mujer...
Ambos giraron y lo vieron. Tan terrible como la peor de las pesadillas. Un aterrador ser cibernético. Tenía a la mujer.
-¡Cresta!, Cyberpungator...-musitó Ocio.
-NOOOOOO, ELENAAA...- gritó Árbol y se abalanzó sobre el cyborg.
-Esperaaaa- gritó Ocio. Pero era tarde...
Un brazo de una fuerza descomunal levantaba a Árbol como si nada, lo estrangulaba hasta partir su tronco en dos y lo arrojaba contra Ocio. Luego lanzaba una pequeña y extraña esfera luminosa, al tiempo que desaparecía en un portal de luz con la mujer bajo el brazo.
K-BUUUMMMM!!!!
Todo estalló en diez metros a la redonda. Arriba, en la superficie, la tierra solo tembló. Nunca nadie sabría nada.
Ocio desactivó en campo de fuerza de su armadura. Le daría un buen regalo a Abs por haberselo instalado. Árbol yacía quemado y despedazado. Agonizaba.
-ELLA ES LO QUE... MÁS AMO EN ESTA VIDA... SÁLVALA POR..FAVOR...
-Te lo juro- dijo Ocio.
Una lágrima de resina cayó por el quemado tronco de Árbol. Dejó de existir.
-Tranquilo amigo- dijo Ocio -Todo estará bien.
Se concentró. Tomó en su mano derecha la lágrima. Su mano comenzó a transformarse en una rama verde... -Solo un poco mas- se dijo. Flores comenzaron a salir de sus verdes dedos... y luego un fruto... rojo... con la forma de un corazón.
El obeso heroe salió de las alcantarillas. Se robó una maceta de una casa, puso tierra en ella y plantó el corazón. -Te juro que volverás a ver a tu Elena amigo mío.
-Cyberpungator...- dijo apretando los dientes, y se perdió corriendo en la noche de Santiago